domingo, 6 de marzo de 2016

Esteban Prol: "La mujer se masculinizó y el hombre ahora tiende a ser más femenino".

—¿Es un buen momento para la cultura en la Argentina?
—Siempre es buen momento para la cultura. Si no está, hay que generarlo y si no lo encontrás, buscalo, en algún lugar debe estar. Todos necesitamos sentirnos incluidos socialmente, entonces necesitamos ese espacio.

—¿Cómo viste estos primeros meses de gestión del nuevo Gobierno?
—Difícil, muy. Uno trata de buscar, de la información que te llega, cuál es la data exacta. Uno puede sentir o ver cosas que decís: "Esto sí tiene que ver con una construcción de una república, una nación o algo que nos atañe a todos"; pero hay momentos que es muy difícil no estar de acuerdo con muchas cosas, como ya me pasaba antes, que podía no estar de acuerdo, pero sí celebrar los logros. Acá hay cosas que me fastidian, nos fastidia a todos, no tiene que ver con una elección política que le dispares balas de goma a niños en la murga. No me hables de [Nelson] Mandela si después no tenés ni idea de cuál fue realmente su legado. Yo no estoy de acuerdo con una política económica neoliberal, pero, por momentos, ahora en marzo viene un aumento para jubilados y hay cosas que me confunden. Puede haber cosas buenas y otras que no me gustan y que desconfío.

—Siempre rescataste cosas del kirchnerismo, pero recien me decías que no sos fanático.
—Si me pongo de un lugar de transformación o de querer construir, tengo una educación sanmartiniana, yo quiero construir una nación para todos, una república para todos. Quiero que haya instituciones, quiero que haya trabajo para todos, educación y salud pública. Si el gobernante coincide con lo que necesita el pueblo, está buenísimo, y si no, poder salir a la calle y decir: "Flaco, no. Necesito construir eso". Creo que estamos en proceso, demasiado lento, por el medio queda un montón de gente en el camino.

—¿Qué te generó la noticia de la visita de [Barack] Obama?
—Ya que venga el Presidente de Estados Unidos está malísimo para mí, discúlpenme. Si viene acá, es porque va a hacer negocios, no va a darnos un abrazo y va a decir: "¡Qué lindo que estás, Mauricio!". Viene por intereses. ¿Me voy a poner contento porque viene el presidente de Estados Unidos? ¿Viene a dar una charla, una conferencia sobre la paz? No le creo, ni su Nobel de la Paz, es todo mentira. Todo responde a un grupo económico o a diez viejos soretes que organizan todo. Me parece que en el medio estamos nosotros y nos liman la cabeza con información.

—¿Ni preguntarte sobre la fecha, el 24 de marzo y los cuarenta años del golpe de Estado?
—He colaborado siempre con Abuelas. Tenemos una historia, hay chicos desaparecidos, robaron bebés, punto. No podés decir que eso es un invento o que son tantos desaparecidos, uno sólo me alcanza y me sobra, listo.

—¿Tolerás en tu mesa amigos que piensen políticamente muy diferente?
—Tengo un amigo que votó a [Mauricio] Macri, un kirchnerista, uno que votó en blanco, uno que es peronista de [Domingo] Perón y otro que es radical. Así que imaginate. Son mis amigos, tienen un corazón enorme, son hermosos.

—Me falta uno que haya votado a [Nicolás] Del Caño.
—Ponele que yo puedo ser más de izquierda, ponele. Siempre traté de que haya voces alternativas. Estoy en contra del poder, punto. Trato de buscar una voz alternativa. El poder se tiene que solidarizar, no puede concentrarse en una sola persona.

—Estás protagonizando "Separados" y es imposible en la obra no encontrarse representado en alguna de las situaciones que van sucediendo.
—Eso es lo que se intentó, siempre en clave de humor, de comedia, no es brutal, es amable. Todos hacemos muchos personajes.

—Hay un momento con música típica de rupturas.
—Claro, el puñal. Hay que desgarrarse un rato aunque sea. Pero voy a decir algo, la mujer, por lo que tengo entendido, se separa en la pareja. El hombre es más negador quizás; la mujer durante la pareja hace ese duelo, y una vez que lo comunica ya está. Que después llore y todo eso, pero se recupera más rápido. El hombre enamorado yo creo que no. No quiero entrar en debate...

—Entremos en debate. ¿Qué pasa con el hombre cuando se separa y vuelve a la casa de los padres?
—Está muy triste, no tiene dónde ir a vivir (risas).

—El hombre solo es más limitado que la mujer.
—Yo soy bastante limitado, porque me considero muy torpe ante una mujer. El hombre es capaz de construir pirámides, conquistar la Luna, el espacio, lo que sea, pero ante una mujer es débil. El hombre puede generar fortunas, millones, la mejor casa, el mejor auto, las mejores mujeres, pero si no le da bola la mujer de la cual está enamorado, es mitad hombre. Necesita que la mujer que él eligió esté con él.
—¿Qué pasa con el "No sos vos, soy yo"?
—Una buena excusa. Ya demodé.

—¿Has sido de la separación berreta?
—No, no, porque me respeto a mí, fui muy sincero. Quizás al momento de muy joven ha coincidido algún final con principios, pero suele pasar.

—¿No dejaste a nadie por mensaje de texto?
—No, quiero tratar al otro como quiero que me traten, eso es mi Biblia.

—¿Y si la mujer llora?
—Insoportable, me muero, le digo: "No me llores, por favor". No, porque aparte yo lloro.

—Hay algo que me dejó pensando respecto a la masculinización de la mujer o ciertos terrenos que, por un lado, ganamos las mujeres y otros que perdimos.
—Claro, fue como mutando y está bueno que la mujer pasó de ama de casa, que ahora está reconocida esa hermosa ama de casa, a empezar a ser más profesional, a ocupar puestos que se los merecen desde siempre. Pero la mujer por ese esfuerzo de querer ocupar un lugar merecido se masculinizó y el hombre tendió a ser como más femenino. Hace muchos años atrás que se está hablando del metrosexual, que se depilan; el hombre tiene esa energía que está buenísimo que la reconozcan. El hombre tiene tanta energía masculina como la femenina, como el ying y el yang, igual que la mujer. Deberemos estar en un proceso de encontrarnos de cómo somos los hombres, cómo somos las mujeres. Más allá de que quizás últimamente a veces se encuentran hombres bastante estúpidos y mujeres más superficiales, mira cómo te lo digo.
Es el signo de los tiempos también. No hay una búsqueda más profunda y una entrega más verdadera, eso hace que el día de mañana pierdas mucho más. Es muy difícil poner el corazón como única arma de conquista, me lo podés romper. Es más fácil tener una relación de un encuentro más rápido, no es que construyo el amor. Hay otra cosa que no crece, que es el encuentro con uno mismo, la espiritualidad. Lo que se está cosechando es otra cosa más sencilla: "Dámelo ya, lo quiero ya, quiero tener éxito, quiero tener fama, quiero tener dinero". Hay algo que se va deteriorando con el tiempo.

—¿Hay una responsabilidad de los medios ahí?
—Pensá que el guardapolvo blanco no genera el respeto que antes generaba. Hay algo que se perdió. Cuando mi mamá me hablaba de un maestro, me decía: "Si te viera tu maestro...", a mí me daba vergüenza. Hoy en día se perdieron muchos valores. Parecería que el que más gana es el que más trampa hace. Como decía un amigo: "Contacto mata currículum"; es muy fuerte eso. No hablo de Argentina, globalmente se empiezan a desenmascarar mucho más las cosas, grupos económicos que responden, medios que responden y políticos que responden a eso, algunos más orientados hacia la construcción de una república y otros no tanto. Así que estamos en el medio. Lo importante es que nosotros podamos unirnos más allá de todo lo que nos digan.

—¿Hoy en día plantado dónde estás, en la carrera, en la vida, papá? ¿A qué le decís que no?
—A pasarla mal. Me levanto y me voy de cualquier lado.

—¿Y con los prejuicios cómo te llevás?
—Uno tiende a resumir, naturalmente, pero estoy muy atento a eso, porque no me gusta que me resuman a mí. Nadie es lo que parece y siempre es mucho más de lo que se ve, así que trato de ver más allá de lo evidente, como decía Thundercats.

—Vos sos muy fanático de la música y sé que le regalás discos a tus amigos pensados especialmente para ellos. ¿Cómo musicalizarías esta charla?
—Un buen tema de jazz, que podría ser de Miles Davis, de Kind of Blue o "So what". O algo de Bill Evans, lindo. De hecho, Miles Davis estaba fascinado con Bill Evans, que es un pianista blanco, raro porque era el único pianista blanco en una banda de negros. Le decían: "¿Por qué tocás con un pianista blanco?". Y él respondió: "Traeme un negro que toque tan bien como él y lo pongo".

"Separados" se presenta de jueves a domingo en el teatro Multiespacio.
Fuente: Infobae